Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Quien pronuncia sinceramente las dos declaraciones de fe ha entrado en el Islam, aunque no lo haya declarado oficialmente. Debe cumplir las enseñanzas del Islam y mantenerse firme en ellas.
No. No está permitido que una mujer musulmana se case con un hombre no musulmán, ya sea cristiano o de cualquier otra religión. Los sabios han llegado a un consenso sobre la prohibición de este matrimonio, y dicho contrato no es válido según la ley islámica.
Por ello, debe rechazar este matrimonio sin importar las presiones familiares, pues la obediencia a Allah tiene prioridad sobre la obediencia a las personas.
Si su firmeza en la religión provoca el enojo de su familia, el corte de relaciones o algún perjuicio debido a que anuncia su Islam, no incurre en pecado, porque está cumpliendo con lo que Allah le ha ordenado.
Sin embargo, debe seguir honrando a sus padres, tratándolos con bondad y hablándoles con sabiduría y amabilidad, siempre que ello no la lleve a desobedecer a Allah.
Si en su país existen procedimientos para registrar oficialmente su conversión al Islam y ello protege su religión, sus derechos y evita que sea obligada a contraer un matrimonio prohibido, debe hacerlo y buscar la ayuda de eruditos, personas de experiencia y organizaciones confiables.
Quien abraza verdaderamente el Islam es musulmán, aunque aún no haya declarado oficialmente su conversión. Una mujer musulmana no puede casarse con un hombre no musulmán, sin importar la presión familiar. Debe mantenerse firme en su religión, proteger su fe por medios lícitos, tratar bien a su familia y soportar con paciencia cualquier dificultad por obedecer a Allah.
Pedimos a Allah que la mantenga firme en el Islam, abra los corazones de su familia a la verdad y facilite sus asuntos.
Y Allah sabe más.