Alabado sea Alá, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Alá. Dicho esto:
Ver a Alá, el Altísimo, con los ojos en esta vida mientras se está despierto no es posible. Esto está establecido por el Corán y la Sunnah. Cuando el profeta Moisés (Musa), la paz sea con él, pidió a su Señor verlo, Alá dijo:
«No Me verás».
También está auténticamente establecido que el Profeta ﷺ no vio a su Señor con sus ojos físicos durante el Viaje Nocturno y la Ascensión (Al-Mi‘ray). Cuando se le preguntó sobre ello, respondió:
«Él es Luz; ¿cómo podría verlo?»
En cuanto a ver a Alá en un sueño, varios eruditos afirmaron que, en términos generales, es posible. Algunos citaron narraciones que indican que el Profeta ﷺ vio a su Señor en un sueño, y también se ha transmitido de algunos imames, como el Imam Ahmad, que esto es posible.
Sin embargo, esta no es una visión de la verdadera Esencia de Alá tal como Él es, porque nada se asemeja a Alá. Lo que ve quien duerme es una visión acorde con la naturaleza de los sueños. Por ello, los sueños no pueden utilizarse como fuente de normas islámicas ni de creencias.
Por esta razón, los musulmanes deben tener cuidado con quienes afirman haber visto a Alá y luego basan en ello enseñanzas religiosas, nuevas normas o la supuesta posesión de un rango espiritual especial. La religión no se toma de los sueños, sino del Noble Corán y de la Sunnah auténtica.
Resumen
Ver a Alá con los ojos físicos en esta vida es imposible. En cuanto a verlo en un sueño, algunos eruditos afirmaron que es posible de una manera acorde con el mundo de los sueños. Sin embargo, los sueños no son una fuente de credo islámico ni de legislación, y no pueden utilizarse como prueba para emitir normas religiosas o reclamar un mérito especial.
Y Alá sabe más.