Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Invitar al Islam es una de las mejores obras. El Profeta ﷺ dijo:
«Quien invite a la guía tendrá una recompensa igual a la de quienes lo sigan.»
Sin embargo, invitar a una persona atea al Islam requiere conocimiento, paciencia, amabilidad y comprender las razones que la llevaron a negar la existencia de Dios.
No comiences con discusiones. Pregúntale con calma:
«¿Qué te llevó a dejar de creer en Dios?»
Puede deberse a:
Comprender la causa ayuda a ofrecer la respuesta adecuada.
Las visiones inusuales o escuchar voces estando despierto no constituyen pruebas religiosas. No debe afirmarse que sean mensajes de Allah o señales sobrenaturales.
Estas experiencias deben tratarse con calma, sin burlarse de ellas, pero tampoco aceptándolas sin evidencia. Si se repiten o causan miedo o angustia, es recomendable animar a la persona a consultar a un profesional de la salud. El Islam anima a buscar tratamiento y utilizar los medios adecuados.
El camino hacia la verdad no se basa en experiencias misteriosas ni en lo que algunos llaman "la energía del universo", sino en la razón sana y la revelación auténtica.
Explícale que:
Después explícale que todos los profetas llamaron a adorar únicamente a Allah y que Muhammad ﷺ es el último de ellos.
Anímalo a leer una traducción confiable del Corán, especialmente:
Concéntrate en el monoteísmo, el propósito de la vida, las pruebas de la profecía y el mensaje coherente del Corán.
Allah dice:
«Invita al camino de tu Señor con sabiduría y buena exhortación.»
Escúchalo con respeto, responde solo aquello que conoces y consulta a los eruditos cuando no sepas la respuesta.
Puedes decir:
"Respeto tu búsqueda de la verdad, pero las experiencias personales por sí solas no bastan para determinar cuál es la religión verdadera. Empecemos con una pregunta sencilla: ¿Puede este universo tan perfectamente ordenado existir sin un Creador? Y si existe un Creador Sabio, ¿dejaría a la humanidad sin un mensaje que explique por qué fue creada y cómo debe vivir?"
Después continúa poco a poco con las pruebas de la existencia de Allah, la veracidad del Profeta Muhammad ﷺ y la preservación del Corán.
Guiar a un ateo hacia el Islam comienza comprendiendo las razones de su incredulidad, escuchándolo con respeto, presentándole a Allah e invitándolo a leer el Corán y conocer el mensaje de los profetas. Las visiones o voces extrañas no deben considerarse pruebas religiosas, sino tratarse con prudencia, recomendando una evaluación médica si se repiten o afectan su vida. Quien invita al Islam debe actuar con misericordia, sabiduría y conocimiento.
Y Allah sabe más.