Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah. Dicho esto:
El principio general es que el musulmán debe elegir compañeros rectos que le ayuden a obedecer a Allah. El Profeta ﷺ dijo: «La persona sigue la religión de su amigo íntimo, así que cada uno de vosotros debe considerar a quién toma como amigo.»
Si tu amigo ha caído en desviaciones relacionadas con la creencia, innovaciones religiosas o pecados, debes aconsejarlo con amabilidad y sabiduría, explicarle la verdad basándote en el Corán, la Sunnah y la comprensión de los predecesores piadosos de la comunidad musulmana, y pedir a Allah que lo guíe.
¿Debes continuar siendo su amigo?
Si eres una persona con conocimiento y discernimiento, y esperas poder influir positivamente en él sin verte afectado por sus ideas, no hay inconveniente en continuar comunicándote con él con la intención de invitarlo a la verdad y ayudarlo a corregirse.
Sin embargo, si notas que su compañía afecta negativamente a tu religión, debilita tu fe o te hace caer en dudas y confusiones, entonces debes reducir esa relación o terminarla, pues proteger la propia religión tiene prioridad sobre cualquier otra cosa.
¿Cómo debes aconsejarlo?
Debes orientarlo hacia el aprendizaje de la creencia islámica correcta y hacia la adhesión al Corán y a la Sunnah auténtica. También debes explicarle que la condición de wali —siervo cercano y recto de Allah— no se demuestra mediante simples afirmaciones, sino mediante la fe, la piedad y el seguimiento del Profeta ﷺ. Contradecir la Sunnah o descuidar las obligaciones religiosas no es un camino para acercarse a Allah.
Conclusión
Si mantener el contacto con él sirve para invitarlo a la verdad sin perjudicar tu propia religión, continúa aconsejándolo con sabiduría y paciencia. Pero si temes que su desviación pueda influirte o debilitar tu fe, aléjate de él y elige compañeros rectos que te ayuden a obedecer a Allah.
Y Allah sabe más.