Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Jesús (la paz sea con él) es uno de los más grandes Mensajeros de Allah. Allah lo envió a los Hijos de Israel para llamarlos a adorar únicamente a Allah. Este es el mismo mensaje fundamental que trajeron todos los profetas y mensajeros.
El Islam exige creer en Jesús, amarlo y honrarlo como un noble profeta y uno de los Mensajeros de firme determinación. Sin embargo, no acepta adorarlo ni creer que sea Dios o hijo de Dios.
Allah dice:
«Ciertamente han caído en la incredulidad quienes dicen: “Allah es el Mesías, hijo de María”, mientras que el Mesías dijo: “¡Oh, Hijos de Israel! Adoren a Allah, mi Señor y su Señor”».
[Al-Ma’idah: 72]
Este versículo muestra que Jesús era siervo y Mensajero de Allah, y que invitaba a su pueblo a adorar a su Señor y al Señor de ellos.
Esto concuerda con el principio fundamental al que llamaron todos los mensajeros. Allah dice:
«No envié antes de ti a ningún mensajero sin revelarle: “No hay divinidad digna de adoración excepto Yo; adórenme, pues”».
[Al-Anbiya: 25]
Los Evangelios existentes en la actualidad también contienen palabras atribuidas a Jesús que enfatizan la adoración a Dios. Entre ellas:
«Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás».
[Lucas 4:8]
También se relata que, cuando le preguntaron acerca del mandamiento más importante, dijo:
«El Señor nuestro Dios, el Señor uno es».
[Marcos 12:29]
Desde la perspectiva islámica, estos significados concuerdan con lo que enseña el Corán: que el fundamento del mensaje de Jesús y de todos los profetas es adorar únicamente a Dios y no asociar nada con Él.
El Corán también informa que, en el Día de la Resurrección, Jesús se desligará de cualquier afirmación de que hubiera ordenado a la gente adorarlo. Allah dice:
«No les dije sino lo que Tú me ordenaste: “Adoren a Allah, mi Señor y su Señor”».
[Al-Ma’idah: 117]
Por esta razón, el Corán invita a la Gente del Libro al principio común al que llamaron los profetas:
«Di: “¡Oh, Gente del Libro! Vengan a una palabra común entre nosotros y ustedes: que no adoremos sino a Allah y que no asociemos nada con Él”».
[Aal ‘Imran: 64]
En resumen: En el Islam, Jesús es un gran profeta y mensajero. Su mensaje original fue adorar al Dios Único. No llamó a la gente a adorarlo a él, sino a adorar a Allah, su Señor y el Señor de ellos. Este monoteísmo es el fundamento del mensaje de Abraham, Moisés, Jesús, Muhammad y todos los demás profetas, la paz sea con ellos.
Y Allah sabe más.