Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Allah no necesita a los ángeles ni sus registros. Él conoce todas las cosas antes de que ocurran y después de que ocurran, y nada en los cielos ni en la Tierra se Le oculta. Allah dispuso a los nobles ángeles escribas por grandes razones de sabiduría relacionadas con establecer la prueba, manifestar Su justicia y mostrar la precisión de Su orden y Su cuidado respecto a las obras de Sus siervos.
Allah dice:
«Sobre ustedes hay guardianes, nobles escribas, que saben lo que hacen».
[Al-Infitar: 10–12]
Allah conoce las obras de Sus siervos antes de que las realicen. Conoce lo que ocurrió, lo que ocurrirá e incluso lo que habría ocurrido si algo que no sucedió hubiera sucedido.
Allah dice:
«Ciertamente, Allah conoce todas las cosas».
[Al-Anfal: 75]
El propósito de que los ángeles escriban no es que Allah conozca mediante ellos las obras humanas —Allah está muy por encima de necesitar algo así—. El registro forma parte del sistema que Él estableció para juzgar a Sus siervos y mostrar sus obras.
Una de las sabidurías evidentes es que el ser humano encontrará sus obras registradas ante él el Día de la Resurrección, de manera que no será castigado por algo sin que su acción haya sido preservada y presentada.
Allah dice:
«Será presentado el registro, y verás a los pecadores atemorizados por lo que contiene. Dirán: “¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de registro es este, que no deja nada pequeño ni grande sin contar?” Encontrarán presente todo lo que hicieron. Y tu Señor no es injusto con nadie».
[Al-Kahf: 49]
El registro que una persona verá el Día de la Resurrección será testimonio de lo que hizo durante su vida, aunque Allah ya lo conocía todo.
Entre las razones de sabiduría mencionadas por los eruditos está que la existencia de ángeles encargados de las obras de los seres humanos demuestra la perfección de la organización y el gobierno de Allah sobre la creación.
Allah no creó el universo sin propósito. Estableció un orden para todas las cosas y encargó a distintos ángeles diferentes tareas por Su mandato, entre ellas registrar las obras de las personas.
Esto demuestra la perfecta sabiduría de Allah y Su cuidado por las acciones de Sus siervos, de modo que sus palabras y actos no se pierdan ni sean ignorados.
Cuando un musulmán sabe que sus palabras y acciones están siendo registradas, esto lo anima a vigilarse y a tener cuidado con lo que dice y hace.
Allah dice:
«No pronuncia palabra alguna sin que haya junto a él un vigilante preparado para registrarla».
[Qaf: 18]
Recordar que las obras están preservadas y registradas ayuda a la persona a hacer el bien, alejarse de los pecados y ser más consciente de su responsabilidad ante Allah.
El ser humano no necesita conocer detalladamente la sabiduría detrás de todo lo que Allah crea o legisla.
Allah dice:
«Y no se les ha concedido del conocimiento sino poco».
[Al-Isra: 85]
Hay normas, actos de adoración y aspectos de la creación de los que comprendemos algunas razones, mientras que otras pueden permanecer desconocidas para nosotros. No conocer toda la sabiduría no significa que esta no exista, porque el conocimiento humano es limitado, mientras que el conocimiento y la sabiduría de Allah son perfectos.
Por ello, las razones que mencionamos respecto a la existencia de los nobles ángeles escribas son las que se nos han hecho evidentes, mientras que Allah puede tener otras razones aún mayores que no alcanzamos a comprender completamente.
En resumen: Allah no necesita a los ángeles para conocer las obras humanas, pues las conoce antes de que ocurran. Los nobles ángeles escribas forman parte del sistema perfectamente ordenado que Allah estableció. Su registro muestra el cuidado por las obras de los siervos, establece la prueba contra ellos y manifiesta la perfección de la justicia y del juicio de Allah. Además, saber que las obras están siendo registradas recuerda al ser humano que debe ser consciente de Allah y prepararse para el Día del Juicio.
Y Allah sabe más.