Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Estos pensamientos forman parte de las insinuaciones de Satanás, especialmente cuando aparecen después de que el musulmán aumenta sus actos de adoración y su compromiso con la religión. Cuando Satanás no logra apartar al siervo de la obediencia, intenta hacerlo caer en dudas y falsas creencias.
El Profeta ﷺ informó que Satanás introduce estas insinuaciones en los corazones de los creyentes y enseñó que deben ignorarlas y no dejarse llevar por ellas.
La respuesta es no.
La tranquilidad interior no es el criterio para reconocer la verdad. Una persona puede sentirse cómoda con aquello a lo que está acostumbrada o con lo que fue educada, aunque sea falso.
El verdadero criterio es lo que se encuentra en el Libro de Allah, la Sunnah de Su Mensajero ﷺ y el entendimiento de los Compañeros y de los piadosos predecesores.
Toda creencia que concuerda con la revelación es verdadera, y toda creencia que la contradice es falsa, por muy seguros o tranquilos que parezcan quienes la siguen.
Esa tranquilidad puede ser solo aparente o temporal. La verdadera felicidad se encuentra en la fe correcta y en la adoración sincera a Allah.
Allah dice:
«A quien obre rectamente, sea hombre o mujer, siendo creyente, le concederemos una buena vida.»
(Corán 16:97)
Y también dice:
«Pero quien se aparte de Mi recuerdo tendrá una vida angustiosa.»
(Corán 20:124)
Una persona puede vivir rodeada de comodidades y, sin embargo, carecer de verdadera tranquilidad. Incluso esa prosperidad puede ser un medio de prueba por parte de Allah. La felicidad completa está en la fe auténtica en esta vida y en la salvación en la otra.
La firmeza de quienes siguen la falsedad o la tranquilidad que aparentan sentir no demuestra que estén en la verdad. La verdad no se mide por los sentimientos, sino por la revelación que Allah envió a Su Mensajero ﷺ. Quien se aferre al Corán y a la Sunnah e ignore las insinuaciones de Satanás aumentará, con el permiso de Allah, en certeza y firmeza.
Y Allah sabe más.