Allah creó a Iblís y le concedió un plazo por una profunda sabiduría. Entre esas sabidurías están hacer realidad la prueba y el examen, distinguir al creyente del incrédulo, manifestar la sinceridad de la servidumbre a Allah y perfeccionar los grados de la paciencia, el esfuerzo contra el mal y el arrepentimiento. El creyente tiene la certeza de que Allah no hace nada sino con una perfecta sabiduría, la comprenda plenamente la mente humana o no.
Uno de los fundamentos de la fe es que el musulmán cree que Allah, Glorificado y Exaltado sea, es perfectamente Sabio en Su creación, en Sus mandatos y en Sus decretos, y que todas Sus acciones se basan en la sabiduría, la justicia y la misericordia.
Allah dice:
«Él no será interrogado por lo que hace, mientras que ellos sí serán interrogados».
(Corán 21:23)
Por lo tanto, el hecho de que no conozcamos una sabiduría concreta no significa que no exista. El ser humano puede comprender algunos aspectos de la sabiduría de Allah, mientras que otros permanecen ocultos para él.
Preguntar por la sabiduría con el propósito de aumentar el conocimiento y la fe es algo permitido. Los compañeros del Profeta ﷺ solían preguntarle acerca de la sabiduría de algunas normas.
Sin embargo, preguntar como forma de objeción o negarse a someterse a Allah hasta conocer la sabiduría no es una actitud correcta.
Los eruditos mencionaron numerosas y grandes sabidurías, entre ellas:
Allah creó esta vida como un lugar de prueba e hizo de Satanás una de las causas del examen, para distinguir al creyente sincero de los demás.
Quien obedece a Allah y se opone a Satanás merece la recompensa, mientras que quien sigue a Satanás por decisión propia merece el castigo.
A través de las insinuaciones de Satanás y de su llamado hacia la falsedad se pone de manifiesto la sinceridad y la firmeza del creyente.
Allah dice:
«Para que Allah distinga al impuro del puro».
(Corán 8:37)
Una de las mayores formas de adoración es luchar contra el ego y contra Satanás, buscando la ayuda de Allah.
Si Satanás no existiera, no se manifestarían grandes actos de adoración como:
La existencia de Satanás permite que se manifiesten muchos de los atributos sublimes de Allah, entre ellos:
El Profeta ﷺ dijo:
«Si no cometierais pecados, Allah os sustituiría por un pueblo que pecaría, luego pediría perdón a Allah, y Él los perdonaría».
La respuesta es: No.
Satanás no tiene poder para obligar a nadie a caer en la incredulidad o en el pecado. Lo único que hace es susurrar, invitar al mal y embellecer la falsedad.
Allah dice:
«No tuve autoridad sobre vosotros; solamente os llamé y vosotros me respondisteis».
(Corán 14:22)
El ser humano conserva su libertad de elección y, por ello, será responsable de sus actos.
Y Allah es Quien más sabe.