Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
El principio fundamental es que entrar en el Islam no consiste en obligar a una persona a declarar la fe sin creer realmente en ella, porque la verdadera fe se basa en la creencia sincera y la aceptación, y estas no pueden imponerse en el corazón mediante la fuerza o la coacción.
Allah dice:
«No hay coacción en la religión. El buen camino se ha distinguido claramente del extravío».
[Al-Baqarah: 256]
Y dice:
«¿Acaso vas a obligar a la gente a que sean creyentes?»
[Yunus: 99]
El Mensajero ﷺ recibió la misión de transmitir el mensaje de Allah y explicar la verdad a las personas. En cuanto a guiar los corazones y hacer surgir la fe en ellos, eso pertenece a Allah.
Los comentaristas del Corán mencionaron diferentes interpretaciones sobre el contexto y significado del versículo «No hay coacción en la religión», entre ellas su relación con las normas referentes a la Gente del Libro y la yizia dentro del Estado islámico. Los juristas musulmanes también analizaron la relación entre este versículo y los versículos relacionados con el combate, y discreparon sobre algunos detalles de las normas de la yizia y de quiénes puede aceptarse.
Sin embargo, es necesario distinguir entre obligar a una persona a creer y las normas relacionadas con la guerra y las relaciones entre Estados y comunidades en la jurisprudencia islámica. No todos los versículos relacionados con el combate ordenan obligar a las personas a cambiar sus creencias.
Allah dice:
«Y di: “La verdad proviene de su Señor. Quien quiera, que crea; y quien quiera, que no crea”».
[Al-Kahf: 29]
Esto no significa que el Islam considere iguales la fe y la incredulidad en cuanto a la verdad y la falsedad. Más bien, indica que la persona puede elegir y después será responsable ante Allah por su elección.
Por ello, se invita al no musulmán al Islam con sabiduría, explicación clara y buenos argumentos, como dice Allah:
«Invita al camino de tu Señor con sabiduría y buena exhortación, y discute con ellos de la mejor manera».
[An-Nahl: 125]
En resumen: El Islam invita a las personas a adorar únicamente a Allah y les explica que este es el camino de la salvación. Sin embargo, la simple coacción no puede crear la fe en los corazones, pues la verdadera fe requiere creencia sincera y aceptación. En cuanto a las normas relativas a la guerra y la yizia, pertenecen a otro ámbito de la jurisprudencia islámica, con sus propias normas y circunstancias, y no deben reducirse a la cuestión de obligar a un individuo a aceptar el Islam.
Y Allah sabe más.