Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
El temor a Allah es uno de los actos obligatorios del corazón. La adoración en el Islam se fundamenta conjuntamente en el amor, el temor y la esperanza. El musulmán no adora a su Señor únicamente con amor, ni únicamente con temor, ni únicamente con esperanza.
Allah, el Altísimo, dice:
«No les temáis a ellos, sino temedme a Mí, si sois creyentes».
[Al ‘Imran 3:175]
Y dice acerca de Sus profetas:
«Ciertamente, se apresuraban a realizar buenas obras y Nos invocaban con esperanza y temor, y eran humildes ante Nosotros».
[Al-Anbiya 21:90]
La adoración reúne amor, temor y esperanza
El creyente ama a Allah y espera Su misericordia y Su Paraíso, y al mismo tiempo teme Su ira y Su castigo.
Allah reunió estos significados en Sus palabras:
«Esperan Su misericordia y temen Su castigo. Ciertamente, el castigo de tu Señor es digno de ser temido».
[Al-Isra 17:57]
Desear el Paraíso y temer el Infierno no contradicen el amor a Allah. Más bien, forman parte de los actos de adoración por los cuales Allah elogia a Sus siervos.
¿Es la oración simplemente una experiencia espiritual?
La oración no es simplemente un medio para sentir paz interior o para alcanzar una supuesta «unión con la existencia». Es un acto de adoración que Allah ha legislado con horarios, formas y pilares determinados.
La humildad, el amor y la presencia del corazón se encuentran entre sus mayores objetivos, pero esto no significa que pueda prescindirse de su forma prescrita ni que el número de oraciones y rak‘ahs carezca de importancia.
El musulmán tampoco reza únicamente para obtener un determinado estado psicológico. Más bien, reza por obediencia a Allah, por amor y veneración hacia Él, esperando Su recompensa y temiendo Su castigo.
¿Por qué necesita el creyente el temor?
El temor elogiable a Allah impulsa a la persona a abandonar el pecado y cumplir con la obediencia. Sin embargo, no es un temor que lleve a la desesperación o a perder la esperanza. Más bien, va acompañado de esperanza y buena opinión de Allah.
Allah dice:
«Ciertamente, quienes temen a su Señor sin verlo tendrán perdón y una gran recompensa».
[Al-Mulk 67:12]
Resumen
El temor a Allah es obligatorio y forma parte de la fe, pero no puede separarse del amor a Allah ni de la esperanza en Su misericordia. La adoración correcta reúne amor, temor y esperanza.
Por ello, llamar a adorar a Allah únicamente por amor, rechazando el temor al Infierno o la esperanza en el Paraíso, contradice lo que enseña el Corán. Asimismo, la oración es un acto de adoración legislado con horarios y formas determinadas, y no una simple experiencia espiritual cuya forma cada persona pueda decidir por sí misma.
Y Allah sabe más.