Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.
Los milagros, las karāmāt (favores extraordinarios concedidos por Allah a Sus siervos piadosos) y la magia pueden incluir hechos extraordinarios, pero difieren esencialmente en su origen, propósito y juicio.
Un milagro es un hecho extraordinario que Allah realiza por medio de uno de Sus profetas o mensajeros como prueba de la veracidad de su misión y como evidencia para la humanidad. Va acompañado de la afirmación de la profecía y del desafío.
Una karāmah es un hecho extraordinario que Allah concede a uno de Sus siervos piadosos para honrarlo, fortalecer su fe o alcanzar un beneficio religioso, sin ninguna pretensión de profecía.
Poseer una karāmah no es condición para ser uno de los awliyā' de Allah.
La magia (sihr) consiste en prácticas prohibidas aprendidas por el hechicero, generalmente mediante la ayuda de los demonios, talismanes y actos de idolatría. Es uno de los pecados más graves.
El criterio es el estado de la persona.
Si sigue el Corán y la Sunnah, cumple las obligaciones y evita lo prohibido, entonces lo extraordinario que ocurra por medio de ella es, en principio, una karāmah.
Si es conocida por el politeísmo, las innovaciones, la magia o la desobediencia a la ley islámica, entonces no es una karāmah sino un engaño satánico.
El milagro es exclusivo de los profetas; la karāmah es exclusiva de los siervos piadosos; y la magia es una práctica prohibida basada en la ayuda de los demonios y medios falsos. El criterio para distinguir la karāmah de los fenómenos satánicos es la adhesión al Corán, la Sunnah y la obediencia a Allah.
Y Allah sabe más.