Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah. Dicho esto:
El temor a Allah, Altísimo sea, es un gran acto de adoración y una de las causas de la rectitud y el éxito de la persona. Allah dice:
«No les temáis a ellos, sino temedme a Mí, si sois verdaderamente creyentes.»
Aal ‘Imran: 175.
El temor elogiable es aquel que impulsa al musulmán a obedecer a Allah y abandonar la desobediencia, sin llevarlo a la desesperación ni a perder la esperanza.
¿Debemos temer a quienes no temen a Allah?
No se debe equiparar el temor a las personas con el temor a Allah, y no es correcto utilizar de manera absoluta la expresión: «Teme a Allah y teme a quien no teme a Allah», porque Allah ha ordenado al creyente temerle a Él y depositar su confianza en Él.
Sin embargo, esto no impide tomar las precauciones necesarias y protegerse del daño de las personas injustas y corruptas, sin albergar en el corazón hacia ellas el tipo de temor y exaltación que corresponde a Allah. El musulmán sabe que tanto el daño como el beneficio están únicamente en manos de Allah.
Allah, Altísimo sea, dice:
«Y a quien confíe en Allah, Él le será suficiente.»
At-Talaq: 3.
Conclusión
El temor obligatorio es el temor a Allah, Altísimo sea. En cuanto a las personas, no deben ser temidas con un temor de adoración o exaltación; más bien, se debe tener precaución ante su posible daño, tomar las medidas necesarias y confiar en Allah. Por ello, la expresión «Teme a Allah y teme a quien no teme a Allah» no es correcta si se utiliza de manera absoluta, y es preferible evitarla.
Y Allah sabe más.