Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah. Dicho esto:
Creer que el Corán es la Palabra de Dios no se basa simplemente en aceptar una afirmación sin pruebas. Los musulmanes señalan diversas evidencias que indican que este Libro es una revelación de Allah, el Altísimo, y que el Profeta Muhammad ﷺ lo transmitió a la humanidad y no lo compuso por sí mismo. Entre las principales evidencias se encuentran las siguientes:
Primero: El desafío del Corán a producir algo semejante
El Corán fue revelado entre un pueblo conocido por su elocuencia y dominio de la lengua árabe. A pesar de ello, el Corán los desafió a producir algo semejante, después diez capítulos semejantes y finalmente incluso un solo capítulo. No pudieron hacerlo a pesar de su fuerte oposición al Profeta ﷺ y de su deseo de desacreditar su mensaje.
Allah, el Altísimo, dice:
«Di: “Aunque los seres humanos y los yinn se reunieran para producir algo semejante a este Corán, no podrían producir nada semejante, aunque se ayudaran mutuamente”».
[Corán 17:88]
También dice:
«Y si tienen dudas sobre lo que hemos revelado a Nuestro siervo, produzcan un capítulo semejante».
[Corán 2:23]
La permanencia de este desafío es una de las evidencias que los musulmanes presentan para demostrar que el Corán no es simplemente un discurso humano ordinario.
Segundo: La coherencia del Corán y la ausencia de contradicciones
El Corán fue revelado gradualmente durante muchos años y en circunstancias y acontecimientos diferentes. Sin embargo, mantiene coherencia en sus principios fundamentales, creencias y leyes.
El propio Corán invita a las personas a reflexionar sobre él y examinarlo desde esta perspectiva. Allah dice:
«¿Acaso no reflexionan sobre el Corán? Si procediera de alguien distinto de Allah, encontrarían en él numerosas contradicciones».
[Corán 4:82]
Los eruditos han mencionado esto entre las evidencias sobre el origen del Corán, porque las obras humanas están expuestas a errores, contradicciones y deficiencias, especialmente cuando su composición se prolonga durante muchos años.
Tercero: La preservación del Corán y su transmisión a través de las generaciones
Otra característica del Corán es el extraordinario cuidado dedicado a su preservación. Los musulmanes lo memorizaron, lo pusieron por escrito y lo transmitieron de generación en generación.
Allah dice:
«Ciertamente, Nosotros hemos hecho descender el Recuerdo y ciertamente Nosotros lo preservaremos».
[Corán 15:9]
La memorización y transmisión del Corán se convirtió en una característica destacada de la comunidad musulmana. Su preservación no dependió de una sola copia ni de una sola persona, sino que grandes cantidades de musulmanes lo memorizaron y transmitieron a través de las generaciones.
Cuarto: Las creencias, leyes y orientación contenidas en el Corán
Los musulmanes también señalan el sistema integral de creencias, adoración, moral y legislación que contiene el Corán, además de sus enseñanzas sobre el ser humano, la vida, la Otra Vida y las historias de pueblos anteriores.
El Corán no es un libro que trate únicamente un aspecto de la vida. Presenta una visión integral de la relación del ser humano con su Creador, consigo mismo y con las personas que lo rodean. Los eruditos han considerado esta coherencia y amplitud como uno de los aspectos que indican que no es una obra humana.
Quinto: Su información sobre asuntos que el Profeta ﷺ no había aprendido
El Corán contiene relatos sobre profetas y pueblos anteriores, además de información sobre acontecimientos futuros. Los eruditos han considerado esto entre los aspectos que un investigador puede examinar al estudiar el origen del Corán y la veracidad de la profecía de Muhammad ﷺ.
El propio Corán llama la atención sobre el hecho de que el Profeta ﷺ no había estudiado anteriormente tales libros y relatos. Allah dice:
«Antes de él no recitabas ningún Libro ni lo escribías con tu mano derecha. De haber sido así, quienes siguen la falsedad habrían tenido motivos para dudar».
[Corán 29:48]
Sexto: El Corán contiene amonestaciones dirigidas al Profeta ﷺ
Entre las evidencias importantes de que el Corán no fue escrito por el Profeta Muhammad ﷺ están las aleyas en las que Allah lo corrige o amonesta por determinadas situaciones.
Allah dice:
«Frunció el ceño y se apartó porque el ciego vino a él».
[Corán 80:1-2]
También dice:
«Ocultabas dentro de ti lo que Allah iba a revelar y temías a la gente, mientras que Allah tiene más derecho a que Le temas».
[Corán 33:37]
Si el Profeta ﷺ hubiera compuesto el Corán por sí mismo, no habría tenido motivo para registrar tales amonestaciones, recitarlas públicamente y preservarlas en el Corán hasta nuestros días. Por ello, este argumento se menciona entre las evidencias de que el Corán es revelación y no una obra del Mensajero ﷺ.
¿Cómo puede una persona no musulmana investigar estas evidencias?
No se debe exigir a una persona no musulmana que crea en el Corán antes de examinar sus evidencias. Puede comenzar leyéndolo de manera abierta e imparcial, reflexionando sobre su mensaje, sus creencias, su estilo y lo que afirma, y posteriormente estudiar la vida del Profeta Muhammad ﷺ y las circunstancias históricas en las que apareció el Corán.
Por ello, un método útil para quien busca sinceramente la verdad es leer una traducción fiable de los significados del Corán y reflexionar sobre las creencias, leyes y orientación que presenta, en lugar de juzgarlo sin haberlo leído.
En conclusión: La demostración de que el Corán es la Palabra de Dios no depende de una única evidencia, sino de un conjunto de argumentos complementarios: su desafío a la humanidad, su coherencia, su preservación, la orientación y legislación que contiene, sus relatos e informaciones y la existencia de aleyas que amonestan al propio Profeta ﷺ. Los musulmanes consideran estas evidencias en conjunto como una prueba de que Muhammad ﷺ no fue el autor del Corán, sino un Mensajero que transmitió la revelación que Dios le hizo descender.
Y Allah sabe más.