Hadices
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Buscar conocimiento es una obligación para todo musulmán)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien Dios quiere el bien, le da entendimiento de la religión)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien recorra un camino en busca de conocimiento, Dios le facilitará el camino hacia el Paraíso).
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Si una persona muere, su trabajo se interrumpe excepto tres: caridad continua, conocimiento beneficioso o un niño
La fe La fe en Dios 315 2026-08-01

El Dictamen sobre No Conocer las Condiciones de «No Hay Ninguna Divinidad con Derecho a Ser Adorada Excepto Allah»

Pregunta
¿Está todo musulmán obligado a conocer las condiciones de «No hay ninguna divinidad con derecho a ser adorada excepto Allah»? ¿Se convierte en incrédulo quien las desconoce?
Respuesta

Todas las alabanzas pertenecen a Allah, y que la paz y las bendiciones de Allah sean con Su Mensajero.

El musulmán se beneficia de la palabra del Tawhid («No hay ninguna divinidad con derecho a ser adorada excepto Allah») cuando comprende su significado, cree en ella y actúa conforme a sus implicaciones. Pronunciarla únicamente con la lengua, sin comprender su significado ni ponerlo en práctica, no beneficia a la persona.

No es obligatorio que todo musulmán memorice las condiciones de «No hay ninguna divinidad con derecho a ser adorada excepto Allah» ni que las conozca por sus nombres técnicos o con todos sus detalles. Tampoco una persona se convierte en incrédula simplemente por ignorar estas condiciones, siempre que crea en su significado, sea sincera con Allah, obedezca a Allah y a Su Mensajero ﷺ, y practique la religión de acuerdo con el conocimiento y la capacidad que Allah le haya concedido.

Por esta razón, el Profeta ﷺ no enseñaba a quienes aceptaban el Islam estas condiciones en la formulación técnica conocida posteriormente por los eruditos. Más bien, los invitaba a creer y a obrar rectamente.

Así, puede ocurrir que un musulmán sencillo no conozca los nombres de estas condiciones, pero las cumpla en su vida, mientras que otra persona las memorice todas y, sin embargo, no actúe conforme a ellas.

En cuanto a conocer estas condiciones y enseñarlas a los demás, esto constituye una obligación colectiva (Fard Kifayah). Debe haber siempre personas en la comunidad musulmana que las aprendan, las expliquen y las aclaren a los demás. Esta responsabilidad recae con mayor fuerza sobre los sabios, los predicadores islámicos y los muftíes. En cuanto al resto de los musulmanes, les basta con adquirir el conocimiento necesario para que su creencia y su adoración sean correctas.

Y Allah es Quien más sabe.