En la lengua árabe y en la terminología islámica, el testimonio no se limita a aquello que una persona ha visto con sus propios ojos. Más bien, significa informar sobre algo que se conoce con certeza. La unicidad de Allah y la misión profética de Muhammad ﷺ están establecidas mediante pruebas concluyentes, tanto racionales como reveladas. Por ello, es correcto dar testimonio de ambas, aunque no hayamos visto a Allah ni al Profeta ﷺ con nuestros propios ojos.
La respuesta es: No.
En su significado original, el testimonio consiste en informar sobre algo que una persona conoce con certeza. No está limitado a aquello que ha presenciado físicamente.
Allah dice:
«Solo damos testimonio de aquello que sabemos.»
(Corán 12:81)
Este versículo demuestra que el testimonio está relacionado con el conocimiento, y no únicamente con la visión.
Por ello, una persona puede dar testimonio de algo que conoce con certeza, aunque nunca lo haya visto con sus propios ojos.
Los eruditos explicaron que el conocimiento puede obtenerse por diversos medios, entre ellos:
Como reconocer la existencia y la unicidad del Creador al reflexionar sobre el universo y los signos de Allah.
El conocimiento adquirido mediante la vista, el oído u otros sentidos.
El conocimiento establecido mediante los mensajes de los profetas y mensajeros, así como por las narraciones auténticas transmitidas de forma masiva.
Damos testimonio de que no hay ninguna divinidad digna de adoración excepto Allah porque existen pruebas concluyentes de Su unicidad, entre ellas:
Todo ello constituye un conocimiento cierto que nos obliga a dar testimonio de la unicidad de Allah.
Damos testimonio de la misión profética de Muhammad ﷺ porque existen pruebas irrefutables de su veracidad, entre ellas:
Así como creemos en acontecimientos históricos que nunca hemos presenciado porque nos han llegado mediante transmisiones fiables y masivas, creemos en la misión del Profeta ﷺ debido a las pruebas concluyentes que demuestran su veracidad.
Cuando un musulmán dice:
«Doy testimonio de que no hay más dios que Allah y doy testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah.»
No está afirmando que haya visto a Allah o al Profeta ﷺ con sus propios ojos.
Lo que significa es que posee un conocimiento cierto de estas verdades, las afirma, las reconoce y cree firmemente en ellas.
Por eso, la Shahada se fundamenta en el conocimiento y la certeza, y no únicamente en la percepción visual.
Y Allah es Quien más sabe.