Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah, su familia y sus Compañeros. Dicho esto:
La doctrina de Ahl al-Sunnah wa’l-Yama‘ah establece que quien comete un pecado mayor no se convierte en incrédulo simplemente por cometerlo, siempre que no lo considere lícito ni niegue el juicio de Allah al respecto. Más bien, es un musulmán pecador cuya fe es deficiente y se encuentra bajo la voluntad de Allah: si Allah quiere, puede castigarlo, y si quiere, puede perdonarlo.
En cuanto a la aleya sobre la riba (usura):
«Quienes reincidan serán los habitantes del Fuego, donde permanecerán».
Se refiere a quien vuelve a practicar la riba considerándola lícita, negando su prohibición o diciendo lo que decían las personas de la época preislámica:
«El comercio es igual que la riba».
Esto constituye incredulidad porque supone rechazar el juicio de Allah y oponerse a Su legislación.
En cambio, el musulmán que sabe que la riba está prohibida, pero aun así la practica reconociendo que es ilícita, es un pecador que ha cometido un grave pecado mayor, pero no se le declara incrédulo únicamente por ello.
Si se entiende que la aleya también se aplica al musulmán pecador, entonces la expresión de “permanecer” se interpreta como una permanencia prolongada y no como una eternidad absoluta, pues los textos religiosos indican que quien muere afirmando el Tawhid no permanecerá eternamente en el Infierno.
Entre estos textos se encuentran las palabras del Profeta ﷺ:
«Quien diga: “No hay divinidad digna de adoración excepto Allah” y muera manteniendo esta creencia, entrará en el Paraíso, aunque haya cometido adulterio y aunque haya robado».
En cuanto a la aleya de la sura As-Sajdah:
«En cuanto a quienes desobedecieron, su morada será el Fuego».
El contexto indica que la desobediencia mencionada aquí se refiere a la incredulidad, pues las aleyas anteriores dividen a las personas entre creyentes y desobedientes, y después dicen acerca de estos últimos:
«Prueben el castigo del Fuego que solían negar».
Negar el castigo del Fuego es propio de los incrédulos, no del musulmán pecador que cree en Allah y en el Último Día.
La palabra “fisq” (desobediencia) en el Corán y la Sunnah se utiliza de dos maneras:
Fisq mayor: la incredulidad que saca a una persona del Islam.
Fisq menor: la desobediencia que no saca a quien la comete del Islam.
Entre sus ejemplos se encuentran la calumnia, el consumo de alcohol, el adulterio y otros pecados mayores.
Conclusión
Ahl al-Sunnah no declara incrédulo a quien comete un pecado mayor mientras no lo considere lícito.
La aleya sobre la riba se refiere a quien considera lícita la riba o rechaza el juicio de Allah.
El musulmán que practica la riba creyendo que está prohibida es un pecador, no un incrédulo.
La expresión de “permanecer” puede significar una estancia prolongada y no necesariamente una eternidad absoluta.
La aleya de la sura As-Sajdah se refiere a los incrédulos que niegan la verdad, no a los musulmanes pecadores que afirman el Tawhid.
Existe un fisq mayor que saca a una persona del Islam y un fisq menor que no la saca de la religión.
Y Allah sabe más.