Hadices
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Buscar conocimiento es una obligación para todo musulmán)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien Dios quiere el bien, le da entendimiento de la religión)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien recorra un camino en busca de conocimiento, Dios le facilitará el camino hacia el Paraíso).
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Si una persona muere, su trabajo se interrumpe excepto tres: caridad continua, conocimiento beneficioso o un niño
Conceptos Erróneos sobre el Islam Las obsesiones y las dudas 958 2026-08-19

¿Por qué las personas difieren en sustento y bendiciones?

Pregunta
Si Allah, el Altísimo, no es injusto con nadie, ¿por qué las personas difieren en su sustento y sus bendiciones? ¿Por qué a algunas personas se les concede riqueza, belleza y conocimiento, mientras que otras son privadas de muchas de estas cosas?
Respuesta

Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean sobre el Mensajero de Allah. Dicho esto:

Primero: Allah está completamente por encima de toda injusticia

Allah, el Altísimo, está completamente libre de toda injusticia. Dice en el hadiz qudsí:

«¡Oh, siervos Míos! Me he prohibido la injusticia a Mí mismo y la he hecho ilícita entre vosotros, así que no seáis injustos unos con otros».

La injusticia incluiría privar al siervo de un derecho que le corresponde, castigarlo sin haber cometido una falta o hacer que se pierdan sus buenas obras. Allah, el Altísimo, está completamente exento de todo ello.

En cuanto a las diferencias entre las personas respecto a la riqueza, la belleza, la salud y el conocimiento, esto no constituye injusticia. Todas estas cosas pertenecen a Allah y forman parte de Su favor. Él concede a quien quiere con sabiduría y priva a quien quiere con sabiduría.

Segundo: La diferencia entre justicia y favor

Es importante distinguir entre justicia y favor:

  • Justicia: Allah no perjudica al ser humano en lo más mínimo.
  • Favor: Allah concede a quien quiere de Su favor y de Sus tesoros.

Allah no es injusto con nadie, pero favorece a algunos de Sus siervos sobre otros en determinados asuntos de esta vida como prueba.

Allah dice:

﴿Y Allah distingue con Su misericordia a quien Él quiere.﴾

Y dice:

﴿Si Allah concediera abundante sustento a todos Sus siervos, se excederían en la tierra; pero Él hace descender lo que quiere en la medida apropiada.﴾

Tercero: Tanto recibir como ser privado pueden ser una prueba

La riqueza puede ser una bendición para una persona y una prueba para otra. La pobreza puede acercar a un siervo a su Señor, mientras que, si recibiera riqueza, quizá se volvería arrogante y corrupto.

Allah, el Altísimo, dice:

﴿En cuanto al ser humano, cuando su Señor lo pone a prueba honrándolo y concediéndole bendiciones, dice: “Mi Señor me ha honrado”. Pero cuando lo pone a prueba restringiendo su sustento, dice: “Mi Señor me ha humillado”. ¡No!﴾

Esto significa que recibir bendiciones mundanas no siempre es una prueba de honor, ni ser privado de ellas es una prueba de humillación. Ambas situaciones pueden ser pruebas.

Cuarto: El ser humano no ve la imagen completa

Una persona puede mirar a otra y ver que posee riqueza, belleza y conocimiento, pero no ve todas las pruebas, preocupaciones y dificultades que existen en su vida.

Solo vemos una parte de la vida de los demás y desconocemos muchas de sus circunstancias.

Por ello, una persona no debe juzgar la justicia de Allah simplemente comparando lo que posee con lo que poseen los demás.

Quinto: Las mayores bendiciones no son materiales

Las mayores bendiciones no son la riqueza ni la belleza. Entre las mayores bendiciones están la fe, la guía y la tranquilidad del corazón.

Una persona puede poseer muchas cosas de este mundo y, sin embargo, carecer de tranquilidad y guía, mientras que otra puede tener poco dinero pero ser rica en fe, satisfacción y cercanía a Allah.

¿Está permitido suplicar contra quien nos agrede verbalmente?

La persona oprimida puede suplicar contra quien la ha tratado injustamente en proporción a la injusticia sufrida, sin exceder los límites.

Sin embargo, perdonar y tener paciencia es mejor si ello no hace que el agresor continúe o aumente su injusticia.

Si la súplica alivia a la persona oprimida o contribuye a apartar la injusticia, no hay inconveniente en decir, por ejemplo:

«Oh Allah, protégeme de su mal, aparta de mí su injusticia y devuélveme mi derecho mediante Tu justicia».

Conclusión

  • Allah no es injusto con nadie ni siquiera en el peso de un átomo.
  • Las diferencias en el sustento y las bendiciones no son injusticia, sino que en ellas hay sabiduría y pruebas.
  • Recibir bendiciones no siempre significa que Allah esté complacido con una persona, y ser privado de ellas no significa humillación.
  • El ser humano no ve toda la realidad de la vida de los demás y no debe juzgar únicamente por las apariencias.
  • Entre las mayores bendiciones están la fe, la guía y la tranquilidad del corazón.
  • La persona oprimida puede suplicar contra el opresor en proporción a su injusticia, sin excederse en la súplica.

Quien tenga paciencia y busque la recompensa de Allah será compensado por Él con algo mejor en esta vida o en la Otra.