Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean sobre el Mensajero de Allah. Dicho esto:
No existe ningún ángel, profeta ni criatura que conozca todo lo que hay en los cielos y en la Tierra. El conocimiento completo y absoluto de todas las cosas, así como el conocimiento absoluto de lo oculto, pertenece exclusivamente a Allah, Altísimo sea. En cuanto a los ángeles, solo conocen aquello que Allah les ha enseñado. Allah puede revelar a algunos de Sus ángeles y mensajeros determinados asuntos de lo oculto por una sabiduría concreta, pero esto no significa que conozcan lo oculto de manera independiente ni que posean un conocimiento que abarque todas las cosas.
Entre las cualidades exclusivas de Allah está la perfección de Su conocimiento y Su comprensión absoluta de todas las cosas. Nada se Le oculta, por pequeño o escondido que sea.
Allah, Altísimo sea, dice:
«Él posee las llaves de lo oculto, que nadie conoce salvo Él. Conoce cuanto hay en la tierra y en el mar. No cae una hoja sin que Él lo sepa, ni hay un grano en las profundidades de la tierra, ni algo húmedo o seco, que no esté registrado en un Libro claro».
[Al-An'am 6:59]
Esta aleya demuestra la amplitud y perfección del conocimiento de Allah, que abarca incluso la hoja que cae y el grano que se encuentra oculto en las profundidades de la tierra.
No.
Allah, Altísimo sea, dice:
«Di: Nadie en los cielos ni en la Tierra conoce lo oculto excepto Allah, y ellos no saben cuándo serán resucitados».
[An-Naml 27:65]
Ibn Kazir, que Allah tenga misericordia de él, dijo en su explicación:
«Nadie conoce lo oculto excepto Allah, Poderoso y Majestuoso, pues Él es el único que posee ese conocimiento, sin asociado alguno».
Por ello, no es correcto creer que un ángel cercano a Allah o un profeta enviado conoce todo lo que ocurre en el universo o abarca todos los asuntos ocultos.
Los ángeles poseen un gran conocimiento de aquello que Allah les ha enseñado, pero su conocimiento está limitado a aquello que Allah les ha dado a conocer.
Este significado aparece claramente en la historia de Adán, la paz sea con él, cuando los ángeles dijeron:
«¡Glorificado seas! No tenemos conocimiento excepto lo que Tú nos has enseñado. Ciertamente, Tú eres el Omnisciente, el Sabio».
[Al-Baqarah 2:32]
Esta aleya establece un principio importante: el conocimiento de los ángeles no es propio ni ilimitado, sino un conocimiento que Allah les ha concedido.
Ibn Kazir, que Allah tenga misericordia de él, explicó que los ángeles glorificaron a Allah y reconocieron que nadie puede abarcar nada de Su conocimiento excepto aquello que Él quiera, y que ellos solo conocen lo que Allah les ha enseñado.
Sí.
Que Allah sea el único que posee el conocimiento absoluto de lo oculto no significa que nunca informe a nadie de ninguna parte de ello. Allah puede dar a conocer ciertos asuntos ocultos a quien Él quiera de entre Sus criaturas.
Allah, Altísimo sea, dice:
«Él conoce lo oculto y no revela Su conocimiento de lo oculto a nadie, excepto a un mensajero con quien está complacido; entonces dispone guardianes delante y detrás de él».
[Al-Jinn 72:26-27]
Existe, por tanto, una gran diferencia entre el conocimiento propio, absoluto y completo de Allah acerca de lo oculto y el hecho de que Allah enseñe a una criatura una determinada información oculta.
Si un ángel conoce algo que permanece oculto a los seres humanos, únicamente lo sabe porque Allah se lo informó o se lo enseñó.
Allah puede encargar a determinados ángeles ciertas funciones en el universo y concederles el conocimiento y la capacidad que necesitan para realizar aquello que les ha ordenado.
Según la fatwa, Mika'il, la paz sea con él, está encargado de la lluvia y de dirigirla hacia donde Allah ordena, y cuenta con ayudantes que realizan lo que Allah les manda.
Sin embargo, realizar esta tarea no significa que los ángeles posean conocimiento absoluto de cada gota de agua o de todo lo que existe en el universo.
Solo conocen aquello que Allah les enseña y únicamente actúan según Sus órdenes.
Hay que distinguir entre dos cuestiones:
Que Allah enseñe a un ángel aquello que necesita para cumplir la función que se le ha encomendado, y que ese ángel conozca todos los detalles de los cielos y de la Tierra.
La primera cuestión es posible y está establecida, mientras que la segunda pertenece exclusivamente al conocimiento de Allah, glorificado sea.
Por ello, por muy grandes que sean las capacidades de los ángeles o por mucho conocimiento que posean, siguen siendo criaturas limitadas en conocimiento y poder y totalmente necesitadas de Allah, Altísimo sea.
No existe ningún ángel, profeta ni criatura que conozca todas las cosas en los cielos y en la Tierra o que tenga un conocimiento completo del número de todas las gotas de agua, granos de tierra y demás cosas existentes. Este conocimiento absoluto pertenece únicamente a Allah, Altísimo sea.
En cuanto a los ángeles, conocen solamente aquello que Allah les ha enseñado. Allah puede revelarles determinados asuntos de lo oculto relacionados con las funciones que les ha asignado, pero no conocen lo oculto de forma independiente ni abarcan todas las cosas con su conocimiento.
Los propios ángeles resumieron esta realidad diciendo:
«¡Glorificado seas! No tenemos conocimiento excepto lo que Tú nos has enseñado. Ciertamente, Tú eres el Omnisciente, el Sabio».
[Al-Baqarah 2:32]
Y Allah sabe más.