Hadices
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Buscar conocimiento es una obligación para todo musulmán)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien Dios quiere el bien, le da entendimiento de la religión)
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (A quien recorra un camino en busca de conocimiento, Dios le facilitará el camino hacia el Paraíso).
El Mensajero de Dios, que la paz y las oraciones de Dios sean con él, dijo: (Si una persona muere, su trabajo se interrumpe excepto tres: caridad continua, conocimiento beneficioso o un niño
La Jurisprudencia Islámica Los pecados mayores, los pecados y los actos desac 357 2026-08-02

La Norma Islámica sobre Declarar Incrédulo a un Musulmán

Pregunta
¿Cuál es la autenticidad del hadiz: «Más bien, quien hace la acusación es más merecedor de ser considerado politeísta»? ¿Y está permitido declarar incrédulo a un musulmán o acusarlo de politeísmo antes de que se le haya establecido claramente la prueba?
Respuesta

Alabado sea Allah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah.

El hadiz mencionado es hasan (bueno y auténtico). Fue narrado por Ibn Hibban y otros, y fue clasificado como hasan por varios eruditos, entre ellos el Shéij al-Albani. Su significado es una severa advertencia contra la precipitación al acusar a los musulmanes de incredulidad (kufr) o de politeísmo (shirk) sin derecho.

Este significado está respaldado por las palabras del Profeta Muhammad ﷺ:

«Si un hombre dice a su hermano: "¡Oh incrédulo!", esa acusación recaerá sobre uno de los dos. Si el acusado es realmente como él dijo, entonces será cierto; de lo contrario, la acusación volverá contra quien la hizo.»

Esto demuestra el enorme peligro de declarar incrédulo a alguien sin conocimiento o sin pruebas claras.

Sin embargo, esta advertencia no se aplica a quien describe como incredulidad o politeísmo un acto que la Sharia ya ha establecido como tal mediante pruebas auténticas. Más bien, se refiere a quien acusa injustamente o sin evidencia a un musulmán de ser incrédulo o politeísta. Quien dice a un musulmán: «Eres un incrédulo» o «Eres un politeísta», cuando esa persona es inocente de ello, ha cometido un pecado muy grave.

Por otra parte, si una persona realiza una acción o pronuncia unas palabras que la Sharia considera incredulidad o politeísmo, es permitido —e incluso obligatorio— aclarar el juicio sobre el acto en sí, diciendo: «Este acto es shirk» o «Esta afirmación es kufr», porque explicar las normas de la Sharia es una obligación. Esto no entra dentro de la advertencia mencionada en el hadiz.

En cuanto a declarar que una persona concreta es incrédula o politeísta, Ahl as-Sunnah wa al-Yama'ah establecieron normas muy precisas. Tal juicio no está permitido hasta que se hayan cumplido las condiciones del takfir y hayan desaparecido todos los impedimentos reconocidos por la Sharia. Entre las condiciones más importantes se encuentran:

  • Que la prueba islámica auténtica le haya sido claramente presentada.
  • Que sepa que lo que dice o hace contradice las enseñanzas del Islam.
  • Que no tenga una excusa válida, como ignorancia, una interpretación aceptable, coacción u otro impedimento reconocido.

Por ello, los sabios distinguieron entre juzgar el acto y juzgar a quien lo realiza. Un acto puede ser realmente incredulidad o politeísmo, y aun así no se declara incrédulo a quien lo cometió hasta que se le haya establecido claramente la prueba y hayan desaparecido todos los impedimentos reconocidos.

Por consiguiente, quien llama a la gente al Tawhid (la unicidad de Allah) y les advierte contra prácticas como adorar las tumbas o pedir ayuda a los muertos puede explicar, cuando las pruebas islámicas así lo establezcan, que tales actos constituyen shirk. Sin embargo, no debe apresurarse a declarar incrédulas a personas concretas hasta que se cumplan todas las condiciones exigidas por la Sharia.

En resumen: El hadiz es auténtico en su significado y constituye una seria advertencia contra acusar a los musulmanes de incredulidad o politeísmo sin derecho. Si una acción o una palabra ha sido establecida por la Sharia como incredulidad o politeísmo, debe aclararse su juicio. Sin embargo, declarar incrédula a una persona concreta solo es permitido después de que se le haya presentado claramente la prueba islámica, se hayan cumplido todas las condiciones del takfir y hayan desaparecido todos los impedimentos reconocidos.

Y Allah es Quien más sabe.